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Contaminantes emergentes, un reto en la calidad del agua

Por: Santiago Yáñez, ANEAS

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) el agua se considera contaminada cuando su composición o estado son alterados, por tanto no cumple con las condiciones para el uso o conjunto de usos al que se hubiera destinado, y si bien son conocidos diversos contaminantes, la mayoría de éstos orgánicos, existen otros compuestos no regulados que representan potenciales riegos a la salud, por tanto la necesidad de monitorearlos. A éstos se les define como contaminantes emergentes.

Los "contaminantes emergentes" corresponden en la mayoría de los casos a contaminantes no regulados, o bien que su regulación puede ser a futuro dependiendo de investigaciones sobre sus efectos potenciales en la salud y los datos de monitoreo.

Diversos estudios hablan de estos contaminantes, entre ellos pesticidas, productos químicos industriales, productos farmacéuticos, insecticidas clorados, compuestos usados en los plásticos y la industria de los detergentes, además de hormonas. La preocupación radica no sólo en su potencial riesgo para la salud, sino también porque actualmente las potabilizadoras en su mayoría usan procesos convencionales que no están diseñados para eliminar estos tipos de contaminantes.

“Son contaminantes que no habían sido reconocidos como de relevancia, desde el punto de vista ambiental o de salud pública, que durante mucho tiempo no fueron identificados y en general no están regulados, en este sentido se habla de hormonas, fármacos, productos para el cuidado personal, algunos agroquímicos, como plaguicidas, retardantes de flama, compuestos que se colocan a las telas para que no se quemen, repelentes de insectos, compuestos bromados, compuesto clorados y medicamentos para la presión, entre otros”, explicó la Mtra. Juana Cortés Muñoz, responsable del Laboratorio de Calidad del Agua del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA).

Por lo anterior, en el IMTA se ha puesto especial atención en esta problemática y desarrollan de manera frecuente diversos análisis y proyectos para realizar las recomendaciones pertinentes sobre procesos e incluso, de ser necesario, equipos que requieran los Organismos Operadores, ya sean municipales, intermunicipales o estatales.

Los esfuerzos en esta materia los desarrollan tanto en servicios externos al Instituto como para otras áreas, como el Laboratorio de Aguas Residuales, colaborando con análisis de contaminantes emergentes, implementación y validación. Por un lado se prueban los sistemas de tratamiento y el Laboratorio de Calidad del Agua  determina las concentraciones que ingresan y que salen del sistema.

El efecto del contacto con contaminantes preocupa por su reacción y temporalidad, pues en el caso de que algún patógeno común se presente en el agua potable, en el transcurso de 7 a 11 días se puede reflejar en alguna infección gastrointestinal con cierta probabilidad, por eso lo primero que se asegura en el agua potable es la calidad microbiológica.

Sin embargo, si se expone a contaminantes emergentes o a metales pesados, el efecto no se presentará de manera inmediata, es cuestión de dosis y de los tiempos de exposición, ya que éstos pueden encontrarse en bajas concentraciones, pero pueden tener efecto acumulativo, es decir, el organismo expuesto puede reflejar sus efectos en 10, 15 o hasta 20 años dependiendo de la magnitud e intensidad o de las características que la persona tenga.

En este sentido se evalúan con parámetros para los organismos más sensibles, es decir, para la resistencia que puede tener tanto un feto como una mujer en etapa reproductiva en condiciones de gestación.

Efectos en organismos acuáticos y surgimiento del estudio de emergentes

Los contaminantes emergentes tienen efectos sobre el sistema hormonal y en estudios sobre organismos acuáticos la tendencia marca que los procesos de sobrevivencia en el entorno privilegian a las hembras respecto a los machos, es decir, existe una feminización de las poblaciones.

Estos estudios se realizan en el IMTA con peces de varias edades y tamaños, para determinar las alteraciones. Aunque esto no necesariamente se presenta de la misma manera o con otra problemática en el género humano, sin embargo, la preocupación surgió cuando se dieron problemas de fertilidad en hombres y mujeres en Europa hace poco más de 40 años. La hipótesis planteada fue la exposición a contaminantes que antes no se habían considerado y que pudieran ser una causa o factor que detonara en dichas complicaciones.

En México el análisis para este tipo de contaminantes se hace de manera aislada desde hace 20 años, mientras que en Europa se tiene 40 años tratando el problema y los trabajos a nivel nacional de mayor importancia se desarrollan en el Valle del Mezquital (estado de Hidalgo), la ciudad de Guanajuato con el sistema municipal, la CEA Guanajuato, Valle de Bravo y en el Lago de Chapala, en Jalisco.

Dentro de los contaminantes emergentes las hormonas son la mayor preocupación, porque ahí se requiere un estándar muy estricto, las dosis tóxicas son muy bajas, pero aún falta desarrollar más investigaciones e inversiones al respecto.

El reto en nuestro país es adaptar los avances que se tienen en este tema en otros países, y en donde Australia es punta de lanza y por tanto la zona de donde se podrían aprovechar los avances en la materia, además de sumar esfuerzos que hasta el momento son aislados y se desarrollan en periodos de tiempo cortos, por tanto se desconocen tendencias o distribución en el territorio nacional.

Si se habla de otros contaminantes, como arsénico, ya se conoce en qué zonas se encuentra con mayores concentraciones y los métodos para disminuir su concentración, pero si se habla de otros contaminantes, no, incluso se puede suponer que las zonas metropolitanas son las de mayor influencia y que en el agua residual de las principales urbes los contaminantes emergentes están  presentes por las excretas, los almacenamientos, incluso por la disposición de medicamentos caducos; sin embargo, en el agua potable o en el acuífero, incluso en las fuentes superficiales es más complicado saberlo mientras no se tenga una metodología y procesos específicos en cada Organismo Operador.

Hay un problema que preocupa y tiene que ver con microorganismos, con las prácticas del pasado del uso masivo de antibióticos, porque cuando hay más contaminantes es por antibióticos y por tanto hay sepas de microorganismos resistentes a los antibióticos y que son un riesgo para la salud ya sea que por alguna razón se van en el agua y la tomamos.

Proyectos

Dentro de los proyectos externos destacan la colaboración con el SIMAPAG, Guanajuato, Organismo que tenía el proyecto de utilizar el efluente1 de la planta de aguas residuales para darle un post-tratamiento, llevarlo a la presa que es la fuente de abastecimiento para la ciudad, luego a la planta potabilizadora y dar otro tratamiento para asegurar que el agua es potable, esto ante la demanda de agua en esa zona del Bajío.

Con lo anterior se liberaría la presión sobre el acuífero, se puede incrementar la oferta de agua para la potabilizadora y tener mayor volumen, tenemos que trabajar en incrementar la factibilidad de reúso.

En este sentido el  equipo del laboratorio del IMTA probó la norma y  verificó que no se tuvieran plaguicidas, fármacos, hormonas u otro tipo de contaminantes orgánicos persistentes o semi-volátiles, que son los que con mayor probabilidad se quedan en el agua o en el sedimento de la presa.

Para este proyecto de SIMAPAG, el IMTA participó con el Laboratorio de Aguas Residuales, el Laboratorio de Potabilización y de Calidad del Agua, para determinar riesgos e identificar el nivel que se tiene, en donde se dieron recomendaciones respecto a los sistemas a utilizar para el tratamiento, y resta de parte del Organismo dar seguimiento a los estudios con la inversión en infraestructura para lograr el plan inicial.

Otro de los proyectos desarrollados se registró en el estado de Hidalgo, en el Valle del Mezquital, durante 2010-2011. Ahí se evaluó qué sucede en los canales de riego, pues durante varios años recibían riego de aguas residuales y por la propia filtración se recarga el acuífero.

En este proyecto se determinó qué calidad de agua tiene el acuífero para saber si es adecuado para consumo humano; y de acuerdo a la Mtra. Juanita Cortés, responsable del Laboratorio de Calidad del Agua del IMTA: “La naturaleza hizo su trabajo, en términos generales el agua es de buena calidad, hay un poco de metales en la parte sur del Valle a donde llega el agua de la Ciudad de México, pero desde el punto de vista de contaminantes orgánicos es un agua de buena calidad”.

El resultado de este estudio permitió concluir que es menos probable encontrar contaminantes orgánicos en agua subterránea, ya que el suelo quita carga orgánica, además de que no se encontraron fármacos ni hormonas.

NOM´s

Actualmente existen diversas Normas Oficiales Mexicanas en proceso de revisión para su actualización respectiva, una de ellas es la NOM-127-SSA1-2016, Agua para Uso y Consumo Humano, en la que especialistas y responsables de la calidad del agua han realizado comentarios respecto a qué parámetros se requiere modificar, incluir e incluso suprimir de la misma.

En este sentido, retomando el proyecto del Valle del Mezquital, la problemática radica en la presencia de arsénico, fluoruros, plomo y mercurio, por ello se dieron recomendaciones a los Operadores en la zona para bajar las concentraciones de éstos.

El arsénico, de acuerdo a las precisiones de la Mtra. Juana Cortés, tiene un estándar de 0.025 miligramos por litro, pero si se considera el valor de guía de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se está 2.5 veces arriba, así como de la mayoría de los estándares para arsénico, en donde se pretende bajar el estándar a 0.01mg/litro para disminuir el exceso de la ingesta de este metal y prevenir el riesgo de cáncer.

En el caso de los fluoruros, el estándar debe estar en 0.7mg/l, sin embargo, la discusión de los especialistas se centra en la dificultad de lograr este parámetro por el nivel de tratamiento que requiere el agua, y los costos que representaría para los Organismos Operadores con las adversidades de falta de recursos y disminución de presupuesto, sin embargo se considera que un miligramo por litro es un parámetro de seguridad aceptable.

“Depende de la concentración y la cantidad de agua que la gente toma, hay zonas en las que la gente no toma 2 litros de agua, pero otras donde se toman de 3 ó 4 litros por el calor, pero en promedio se toman 2.4 que es el percentil2 95 y lo que uno protege con una norma es el percentil 95”, señaló la Maestra Cortés.

Con lo anterior las adecuaciones a las NOM-127 son necesarias para evitar problemas de fluorosis dental3 en algunas zonas del país, así como el hidroarsenicismo4, afectaciones que muchas veces están juntas, adicionalmente porque no es suficiente para calificar la calidad en su totalidad y con los contaminantes emergentes, los sistemas convencionales no aseguraran una limpieza total de posibles riesgos para la salud.

Proyecto Nacional de Bebederos

Adicional a los proyectos de contaminantes emergentes, el Laboratorio del IMTA trabaja con el Instituto Nacional de la  Infraestructura Física Educativa (INIFED), de la Secretaría de Educación Pública en el Programa Nacional de Bebederos. Aquí, el IMTA es el apoyo técnico para evaluar los datos de calidad del agua, apoya en el monitoreo de tomas que llegan a la escuela, además de la verificación en campo.

Esta verificación la realizan en conjunto con otros laboratorios y se basa en un plan de muestreos para desarrollarla, ya que tan sólo para el ciclo 2015-2016, que corresponde a la primera etapa, se tienen un total de 11 mi bebederos que están por terminar de instalar y no es posible en un año visitar más de una vez un bebedero; por tanto se realizan muestreos aleatorios de bebederos.

Cabe destacar que cada bebedero tiene que mostrar que el agua cumple con calidad de agua embotellada, por tanto se rige bajo la NOM-041-SSA1-1993 Bienes y Servicios, Agua Purificada Envasada y no por la NOM-127, Agua para Uso y Consumo Humano, debido a que se requiere mostrar una mejor calidad.

El reúso

Dentro de los temas que se abordan en el trabajo diario dentro del Laboratorio, como resultado de las investigaciones realizadas, destaca el reúso, como una posibilidad de mejorar la administración de los recursos hídricos. En este sentido, se ejemplificó un caso internacional, específicamente en Australia, en donde existen zonas con escasez de agua pero que se tiene circulando, por métodos de reúso o se reciclaje, y se tienen diferentes tratamientos de acuerdo a los diferentes usos.

En este sentido, se ve como una posibilidad a futuro para implementar en México; sin embargo, para ello es necesario fortalecer políticas públicas que favorezcan el reúso, que cumplan con la normatividad y se genere participación ciudadana activa para cuidar el recurso previniendo su contaminación, así como el uso adecuado del mismo.

Glosario

1 Efluente: Líquido residual que fluye de una instalación, en este caso de una planta de tratamiento de aguas.
2 Percentil: Medida de posición usada en estadística que indica, una vez ordenados los datos de menor a mayor, el valor de la variable por debajo del cual se encuentra un porcentaje dado de observaciones en un grupo de observaciones. Por ejemplo, el percentil 20º es el valor bajo el cual se encuentran el 20 por ciento de las observaciones.
3 Fluorosis dental: Anomalía de la cavidad oral, en especial de las piezas dentales, es una hipoplasia o hipomaduración del esmalte o dentina producida por la ingestión crónica o excesiva de fluoruro durante el período de formación del diente.
4 Hidroarsenicismo: Enfermedad ambiental crónica cuya etiología está asociada al consumo de aguas contaminadas con sales de arsénico y que en algunas regiones del mundo es de carácter endémico. En algunos estudios se le llama por su acrónimo HACRE.

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