SUSCRÍBETE | Español | English |

Nosotros

Editorial

Secciones

Revistas

Calendario

Contacto


El agua como factor determinante de la salud

Por: M. en C. José Jesús Heraclio Herrera Bazán*. COFEPRIS

Resumen

La salud humana está determinada por múltiples factores entre los que se encuentran los de índole económica, conductas individuales, ambientales, etc. Sin embargo, el acceso a agua de calidad determina de manera importante la salud de la población. El uso y consumo de agua de mala calidad puede incrementar el riesgo de desarrollar diversas enfermedades. Con el fin de proteger a la población de riesgos sanitarios relacionados con agua de mala calidad, la Secretaría de Salud a través de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) tiene la atribución de realizar vigilancia a los sistemas de abastecimiento de agua de uso y consumo humano, para lo cual la coordinación con actores como la Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento de México (ANEAS) es fundamental. México tiene un amplio y robusto marco regulatorio para proporcionar a la población agua segura de calidad, sin embargo, como toda regulación es de vital importancia actualizarla y adecuarla considerando la información técnica y científica, así como la realidad de nuestro país, con el fin de proteger la salud de la población.

Palabras Clave: Calidad de agua; Agua; Agua de uso y consumo humano.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define “salud” como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. Esto debido a que la salud de las personas no implica únicamente el no padecer una enfermedad, sino tener todas las condicionantes y determinantes que le permitan a la población llevar a cabo su vida diaria de manera segura y completa. Por lo anterior, la salud está asociada a múltiples y diversos factores entre los que se encuentran los económicos, acceso a servicios de salud, conductas personales y factores ambientales (saneamiento básico adecuado y abastecimiento de agua de calidad).

A lo largo de la historia, las actividades y desarrollo humano han estado vinculados con el agua. El agua es un recurso natural esencial para la vida humana toda vez que es indispensable su consumo y uso, para la higiene (baño, lavado de manos, etc.), para la producción de alimentos, para el uso recreativo, etc. Por lo que el acceso a agua de calidad que no represente un riesgo, es uno de los factores más importantes para contribuir a la salud de la población.

Existen muchos estudios científicos que demuestran que el agua está relacionada con la higiene y salud humana, desde aquellos que muestran la efectividad del lavado de manos con agua de calidad y jabón en la reducción de incidencias de diarreas en la población, hasta aquellos que asocian el desarrollo de determinados padecimientos con la exposición a diversas sustancias a través de agua de uso y consumo de mala calidad.

La exposición al agua, quizás más importante en términos de frecuencia e intensidad, se lleva a cabo a través de las actividades domésticas habituales como el consumo, el baño o la preparación de alimentos. El agua utilizada para estos fines es definida por la OMS como “agua de uso doméstico”. En ese sentido, la “calidad del agua” de uso doméstico es un tema importante debido a que influye en la higiene y por consiguiente a la prevención de enfermedades infecciosas o no infecciosas.

Muchas enfermedades están relacionadas al consumo de agua de mala calidad, como infecciones gastrointestinales (diarreas), parasitosis (amibiasis), infecciones en la piel, ojos y enfermedades crónicas asociadas a la exposición de sustancias tóxicas presentes en el agua (como metales, plaguicidas, etc.), por ejemplo:

Las enfermedades diarreicas son la segunda mayor causa de muerte de niños menores de cinco años, y ocasionan la muerte de 760,000 millones de niños cada año en el mundo. La mayoría de las personas que fallecen por enfermedades diarreicas en realidad mueren por una grave deshidratación y pérdida de líquidos.

• La diarrea suele ser un síntoma de una infección del tracto digestivo, que puede estar ocasionada por diversos organismos bacterianos, víricos y parásitos. La infección se transmite por alimentos o agua de consumo contaminada, o bien de una persona a otra como resultado de una higiene deficiente.

Arsenicismo, se presenta cuando una persona ha estado en constante contacto con el arsénico contenido en el agua. El arsénico inorgánico es un contaminante distribuido de manera natural en gran parte del mundo. En una exposición aguda (tiempo corto de contacto) los efectos adversos se reflejan en afectación de sistemas nervioso central y gastrointestinal, mientras que en una exposición crónica (tiempo largo de contacto) pueden desarrollarse lesiones cutáneas, presentarse la disminución de respuesta del sistema inmune, cáncer de piel o vejiga.

El abastecimiento de agua para uso y consumo humano con calidad adecuada es fundamental para prevenir y evitar la transmisión de enfermedades gastrointestinales y otras, para lo cual se requiere establecer límites permisibles en cuanto a sus características microbiológicas, físicas, organolépticas, químicas y radiactivas, con el fin de asegurar y preservar la calidad del agua en los sistemas, hasta la entrega al consumidor.

Con la finalidad de salvaguardar la calidad sanitaria del agua para uso y consumo humano, proveniente de los sistemas formales de abastecimiento, la Secretaría de Salud estableció desde el año 1991, el Programa de Monitoreo de Cloro Residual en todas las entidades federativas. Actualmente el programa se denomina Agua de Calidad Bacteriológica.

De esta forma, además de otros programas en los que se vigila la calidad fisicoquímica del agua, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), vigila que el agua para uso y consumo humano –distribuida a las diferentes poblaciones en nuestro país por los responsables– cumpla con las especificaciones establecidas en la regulación teniendo como premisa la prevención de riesgos  a la salud.

Con el fin de disminuir los riesgos sanitarios asociados al agua de uso y consumo humano, en nuestro país existe un marco regulatorio robusto.

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en el artículo 4° declara que; “Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, estableciendo la participación de la federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines”; y en su artículo 115 (fracción III) establece que “los Municipios tendrán a su cargo las funciones y servicios públicos siguientes”, entre los que se encuentra el “Agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición de sus aguas residuales”.

La Ley General de Salud a su vez, establece que corresponde a la Secretaria de Salud emitir las normas técnicas a que deberá sujetarse el tratamiento del agua para uso y consumo humano (art. 118, fracc.II) y vigilar y certificar la calidad del agua para uso y consumo humano (art. 119, frac. II).

Adicional a ello, el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Control Sanitario de Actividades, Establecimientos, Productos y Servicios dicta que el responsable de un sistema de abastecimiento de agua deberá notificar de inmediato a la autoridad sanitaria, de cualquier incidente o accidente en los componentes del sistema, que dé lugar a modificaciones en la calidad del agua, haciéndola impropia para consumo humano (art. 101) y que: “Se considera agua potable o agua apta para consumo humano, toda aquella cuya ingestión no cause efectos nocivos a la salud y se considera que no causa efectos nocivos a la salud cuando se encuentra libre de gérmenes patógenos y de sustancias tóxicas, y cumpla además de los requisitos que se señalan en este título y en la norma correspondiente”. (Art. 209)

Asimismo, existen diversas Normas Oficiales Mexicanas, cuyo cumplimiento es obligatorio, en las cuales se establecen los límites permisibles de calidad y tratamientos a que debe someterse el agua para su potabilización (NOM-127-SSA1-1994, modif. 2000); estipulando además cómo debe de realizarse la vigilancia y evaluación del control de calidad del agua para uso y consumo humano, distribuida por sistemas de abastecimiento (NOM-179-SSA1-1998) y establecen los procedimientos sanitarios para el muestreo de los límites permisibles de calidad y tratamientos que deben de cumplir en los sistemas de abastecimiento públicos y privados durante el manejo del agua para uso y consumo humano (NOM-230-SSA1-2002).

La actualización de las Normas Oficiales Mexicanas es considerada como una labor prioritaria para el Sector Salud en miras del mantenimiento y aseguramiento de salvaguardar la calidad sanitaria del agua para uso y consumo humano, dichas reformas deberán de ser encausadas acorde a los avances científicos y tecnológicos; estudios de diversos padecimientos; información epidemiológica de nuestro país; información y datos sobre la calidad del agua en nuestro país; capacidad analítica; capacidad de infraestructura, etc.

Actualmente la Secretaria de Salud, a través de la COFEPRIS, ha emprendido el proceso de actualización y mejora regulatoria de las Normas Oficiales Mexicanas NOM-127-SSA1-1994 (modif. 2000) y NOM-179-SSA1-1998, para ello se ha conformado un grupo de trabajo robusto con la participación de los principales actores públicos y privados que coadyuvan en las labores de captación, saneamiento, análisis y distribución del agua, entre ellos la Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento de México (ANEAS). El aporte de cada instancia y la coordinación que denotan los diferentes actores relacionados con el agua es vital para la actualización de los instrumentos regulatorios y sobre todo para que estos puedan ser aplicados y vigilados de tal manera que la población mexicana cuente con agua de calidad para su uso y consumo.

La coordinación entre los diferentes actores relacionados con el agua es vital para la actualización de los instrumentos regulatorios y sobre todo para que éstos puedan ser aplicados y vigilados de tal manera que la población mexicana tenga a la mano agua de calidad para su uso y consumo.

Si bien el artículo 115 constitucional faculta a los municipios para otorgar los servicios de agua potable a la población, es necesaria la participación y coordinación de diversos actores en diferentes ámbitos de competencia y atribuciones y en diferentes niveles de gobierno (federal, estatal y municipal), además del sector académico y de investigación y de cámaras y asociaciones que agrupan a diferentes actores en torno al agua de uso y consumo humano, con la finalidad de lograr con eficacia y eficiencia que la población mexicana tenga acceso a agua para uso y consumo que no represente un riesgo a su salud.

Los organismos responsables de los sistemas de abastecimiento de agua para uso y consumo en nuestro país son uno de los actores más importantes en el proceso de brindar a la población agua de uso y consumo humano. Estos organismos especializados en la operación de servicios de agua potable garantizan la eficiencia y eficacia de los servicios y se encargan de administrar y operar los sistemas de agua potable con el objeto de dotar estos servicios a los habitantes de un municipio o de una entidad federativa.

Siendo la ANEAS el punto focal en donde convergen los primordiales sistemas de agua estatal y municipal de México, así como empresas privadas e instancias académicas y gremiales que participan en el sector.

En ese sentido, la coordinación persistente entre la ANEAS y la Secretaria de Salud a través de la COFEPRIS es imprescindible, no sólo por su valiosa participación en los trabajos de la actualización del marco regulatorio, sino para todas aquellas actividades orientadas a lograr que la población mexicana cuente con agua de calidad.

La oportunidad de que la población mexicana cuente con agua de calidad para su uso y consumo es una responsabilidad de muchos actores en sus diferentes ámbitos de competencia y la generación de marcos regulatorios actualizados, completos y aplicables, los cuales consideren las fortalezas, oportunidades y debilidades que existen en nuestro país, es un reto alcanzable a través de la cooperación y coordinación de todos los actores relacionados con el agua en México.

Bibliografía

• Cairncross S; Hunt C; Boisson S; Bostoen K; Curtis V; Fung I; Schmidt WP. (2010). “Water, sanitation and hygiene for the prevention of diarrhea”. International Journal of Epidemiology; vol. 39, pp 1193-1205. • Castro de Esparza ML (2006). Presencia de arsénico en el agua de bebida en América Latina y su efecto en la salud pública. International Congress Mexico City, 20-24 June 2006. Disponible en: http://bvs.per.paho.org/bvsacd/cd51/arsenico-agua.pdf (Consultado el 20 de mayo de 2015). • Comisión Nacional del Agua. Manual de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento. http://aneas.com.mx/wp-content/uploads/2016/04/SGAPDS-1-15-Libro1.pdf • Howard G and Bartram J. (2003). Domestic Water Quantity, Service Level and Health, WHO/SDE/WSH/03.02. Disponible en: http://www.who.int/water_sanitation_health/diseases/wsh0302/es/ (Consultado el 14 de marzo de 2017). • MODIFICACION a la Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA1-1994, Salud ambiental. Agua para uso y consumo humano. Límites permisibles de calidad y tratamientos a que debe someterse el agua para su potabilización. Publicada en el Diario Oficial de la Federación, 20 de octubre de 2000. • OMS (2002). Comunidades saludables: una guía para las comunidades y la salud comunitaria. Disponible en: http://www.who.int/water_sanitation_health/hygiene/ settings/healthvillages/es/ (Consultado el 14 de marzo de 2017). • OMS (2013). Enfermedades diarreicas. Nota descriptiva N°330 abril de 2013. Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs330/es/ (Consultado el 14 de marzo de 2017). • Reglamento de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios. Publicado en el Diario Oficial de la Federación, 13 de abril de 2014. • Roberto Olivares, Ricardo Sandoval. 2008. El agua potable en México. Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento. http://aneas.com.mx/wp-content/uploads/2015/07/EL-AGUA-POTABLE-EN-MEXICO.pdf WHO (1948). Official Records of the World Health Organization, Nº 2, p. 16. Disponible en: http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/85573/1/ Official_record2_eng.pdf (Consultado el 14 de marzo de 2017).

* El M. en C. José Jesús Heraclio Herrera Bazán es Subdirector Ejecutivo de Políticas de Riesgo de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS). Oklahoma No.14, 3er piso, Col. Nápoles, Delegación Benito Juárez, C.P. 03810México, D.F. jjherrera@cofepris.gob.mx

• Lomas de los Altos 1185 • Col. Lomas de Atemajac • 45178 • Zapopan, Jalisco, Méx. | © 2016 ANEAS | Aviso de Privacidad