SUSCRÍBETE | Español | English |

Nosotros

Editorial

Secciones

Revistas

Calendario

Contacto


Organizaciones Comunitarias en México

Por: Cipriana Hernández Arce, Rafael Val Segura, Alejandro Sainz Zamora / Instituto Mexicano de Tecnología del Agua

A partir de 1982 se inicia en México la descentralización del manejo del agua para uso doméstico en las entidades federativas, reforzándose con las atribuciones otorgadas al municipio a través de la reforma al artículo 115 constitucional, otorgándole a los ayuntamientos las facultades para construir, operar y administrar sistemas de agua potable y alcantarillado para lograr su eficiencia financiera. Con la reforma a la Ley de Aguas Nacionales de 2004, la iniciativa privada participa también en la gestión del agua para uso doméstico. Además del manejo municipal y privado del agua, se sabe que existen organizaciones creadas y administradas por los propios usuarios, de las cuales, en la mayoría de los casos, se desconoce su forma de organización, funcionamiento técnico, así como su eficiencia para el manejo del agua, y el número de sistemas gestionados por los mismos usuarios (Galindo-Escamilla & Palerm-Viqueira, julio-diciembre 2007).

Bajo este contexto, en enero de 2016 se llevó acabo en la Ciudad de México el primer seminario sobre “El derecho humano al agua en el ámbito rural”. En el evento y entre otros aspectos, se reconoció el esfuerzo que diversas instancias en México y en América Latina realizan para apoyar el abastecimiento de agua potable y saneamiento principalmente a zonas rurales, con menos de 2,500 personas, las cuales se caracterizan por altos niveles de marginación y pobreza, dificultades para acceder a estos servicios, así como su alejamiento y dispersión dentro del territorio nacional.

Algunas cifras del INEGI relacionadas con lo anterior reportan en 2010 la existencia de 188,594 (1) localidades rurales. De éstas, las entidades federativas con el mayor número son Veracruz con 20,513 y Chiapas con 19,873 localidades. En su conjunto, estas localidades suman una población de más de 26 millones de personas. Respecto al mayor número de poblaciones rurales destacan: Veracruz, Chiapas y Oaxaca con 2.9, 2.4 y 2 millones de personas respectivamente. Por otra parte, resalta el hecho de que el 24% de la población rural del país carece de servicios de agua proveniente de la red pública; el 11% de ellas obtienen agua por medio de pipas; el 36% de los habitantes que viven en zonas rurales descargan sus aguas de una manera no formal (2) y que el 63% de la población rural utiliza fosa séptica para descargar sus aguas.

Una experiencia interesante respecto a organizaciones comunitarias del agua en zonas rurales en México, de acuerdo a la presentación titulada el “Financiamiento internacional en agua y saneamiento rural en México” que se presenta el 21 de enero de 2016 en el seminario “El derecho humano al agua en ámbito rural”, es la que desde 1998 impulsa el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del Programa para la Sustentabilidad de los Servicios de Agua Potable y Saneamiento en Comunidades Rurales (PROSSAPYS), el cual, entre 1998 y 2014 ha realizado inversiones en México por un monto total de 26 mil millones de pesos: 54% para agua potable y 33% para alcantarillado, recursos que han beneficiado a 4.2 millones de personas con agua potable y 2.2 millones de personas con alcantarillado. Además de 1998 a 2007 se han identificado alrededor 5,528 comunidades en las que se han construido sistemas de agua por medio de este programa, creándose los Comités de Agua, de los cuales, más del 70% operan de forma comunitaria.

Respecto al papel que han jugado los Comités de Agua en el PROSSAPYS, Jiménez (2010) advierte que estas figuras presentan riesgos latentes para su permanencia en términos de: 1) el abandono de los sistemas por la falta de apropiación y convencimiento de la comunidad para mantener los sistemas de agua a largo plazo; 2) la falta de seguimiento de las figuras organizativas creadas; 3) la perdida de capital humano y memoria institucional por la rotación de cada tres años de las administraciones municipales; 4) una amplia necesidad de capacitación que continúe en el tiempo; 5) los altos costos que implica llevar los servicios a localidades remotas y dispersas; y 6) la falta de tener sistemas que integren tanto el abastecimiento de agua potable como el saneamiento (para evitar el rezago de este último servicio).

A partir de lo anterior, se considera necesario establecer una estrategia para identificar y conocer el funcionamiento de las Organizaciones Comunitarias de Servicios de Agua y Saneamiento (3)  (OSAS). Figuras organizativas, a las que la Confederación Latinoamericana de Organizaciones Comunitarias de Servicios de Agua y Saneamiento (4) (CLOSAS) define como estructuras sociales creadas por grupos de vecinos, en zonas peri-urbanas o rurales, donde generalmente no se tienen los servicios públicos o privados. Organizaciones que se distinguen por auto-gestionarse, es decir que de una manera abierta, democrática y sencilla sus miembros logran coordinarse para dirigir sus esfuerzos en establecer sistemas de captación, potabilización, distribución de agua y saneamiento, así como el pago de estos servicios. Los miembros no reciben pago por su trabajo, sino que lo hacen por vocación y compromiso con quienes cohabitan. Lo que las hace instituciones comprometidas con el manejo del agua y auto-sustentables.

Con la identificación y caracterización de OCSAS en México, se podrán establecer estrategias y acciones para su fortalecimiento y capacitación, enfocar mejor las inversiones hacia zonas rurales e indígenas, e introducir infraestructura y tecnologías alternas a comunidades alejadas, entre otras.

Referencias

• Galindo-Escamilla, E., y Palerm-Viqueira, J. (2007). Pequeños sistemas de agua potable: entre la autogestión y el manejo municipal en el Estado de Hidalgo, México. Agricultura, Sociedad y Desarrollo, 127-145.
• Jiménez Sánchez, J. J. (2010). Agua y zonas rurales, México, PROSSAPYS, etapas I y II. México: Banco Interamericano de Desarrollo.
• Marín, R. (s/f). CLOCSAS, La Confederación Latinoamericana de Organizaciones Comunitarias de Servicios de Agua y Saneamiento. CLOSAS.
• Página Web del Seminario “El derecho humano al agua en ámbito rural”:
http://www.atl.org.mx/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=192&Itemid=958

1 Datos del Censo de Población y Vivienda INEGI 2010 y de la base de datos de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA).
2 De acuerdo a la clasificación del INEGI, descargas no formales son aquellas que no se llevan a cabo mediante una conexión a la red pública o a fosas sépticas.
3 De acuerdo con la CLOCSAS, las OCSAS reciben diferentes nombres según el país: Juntas de Agua o Saneamiento, Asociaciones Administradoras, Comités de Agua Potable, Acueductos Comunales, Cooperativas, entre otras.
4 La Confederación fue establecida durante el Segundo Encuentro Latinoamericano de Gestión Comunitaria en septiembre de 2011.

• Lomas de los Altos 1185 • Col. Lomas de Atemajac • 45178 • Zapopan, Jalisco, Méx. | © 2016 ANEAS | Aviso de Privacidad